Visitando la preciosa Ponferrada

Ponferrada se ubica en el municipio El Bierzo que es el más poblado de toda Castilla y León con 700.000 habitantes. Castilla y León es donde se concentra la mayor parte del patrimonio arquitectónico y cultural de España, cerca del 60%.

Entre las décadas de 1940 a 1960, fue conocida como la ciudad del dólar, gracias a su amplio desarrollo económico alcanzado en esta época. Hoy en día, es una de las ciudades que guarda grandes recuerdos de su pasado histórico, edificaciones arquitectónicas emblemáticas y un presente turístico importante, gracias a todos estos elementos.

La fortaleza templaria de Ponferrada

En Ponferrada los míticos caballeros templarios construyeron esta misteriosa fortaleza, que es considerada uno de los emblemas de la ciudad. Se ubica en una colina en la confluencia de los ríos Sil y Boeza en un lugar estratégico importante. Estos caballeros templarios durante el siglo XII en esta ubicación, se encargaban de resguardar a los peregrinos que hacían el recorrido de Santiago de Compostela, y por esta razón, utilizaron esta estructura como uno de sus cuarteles generales, cuya fundación parece ser de 1187, sin embargo se sabe que debió haber sido reconstruido en numerosas ocasiones.

Los templarios son protagonistas de numerosas leyendas, y en este castillo no será la excepción, se piensa que utilizaron esta fortaleza para ocultar el oro de las cruzadas, y afirman algunos que tiene en su interior, un túnel de 10 kilómetros que conectaría con el castillo de Cornatel. Otra de las leyendas antiguas de este maravilloso lugar, es la que cuentan los abuelos del pueblo a los niños, y se refiere a la Cueva de la Mora, donde según dicen, una mujer mora escondió en esta cueva, ubicada en el rio Sil, numerosos tesoros que aún no han sido descubiertos.

Basílica de Nuestra Señora de la Encina

En 1573 comenzaron los trabajos de construcción de esta basílica, que debido a su atractivo y majestuosidad, no debe dejar de ser visitada al pasar por Ponferrada. Es uno de los lugares obligatorios al realizar el camino de Santiago, y el nombre de esta Basílica responde a una antigua leyenda. Se cuenta que un obispo en los tiempos de dominación musulmana, escondió esta virgen que es la patrona de la localidad el Bierzo, traída por él mismo desde tierra santa, para no ser destruida por los moros. Posteriormente, los caballeros templarios encontraron la virgen dentro de una encina y así fue como recibe el nombre de este árbol. Entre los días 8 y 9 de septiembre son las fiestas de la encina, días de jolgorio y se considera el fin del verano.

El Casco Antiguo.

La Torre del Reloj es la entrada del casco antiguo de Ponferrada, que es un sitio especial para descansar en uno de sus bares, con la plaza del Ayuntamiento y sus calles y casonas alrededor, que le hacen un lugar muy especial para visitar en Ponferrada. Además de esta plaza, las calles y sus casas, en esta área de la ciudad se pueden ver, varios de los mejores bares, restaurantes y pubs de toda la ciudad. Es en esta parte donde se pueden degustar delicias gastronómicas locales, como por ejemplo, un embutido adobado llamado botillo berciano, que como indica el nombre es típico de esta región El Bierzo, o las famosas croquetas de pimientos asados, que también pueden conseguirse al pasear por el casco antiguo, así como sus crepes de castaña y queso. Un paseo gastronómico lleno de historia que no se puede dejar de ver.

Las Médulas

La UNESCO nombró este espacio conocido como Las Médulas como Patrimonio de la Humanidad, gracias al hecho de ser, la mina de oro más grande del mundo a cielo abierto. Esta mina fue utilizada por los romanos para abastecerse del oro que se encontraba aquí, con sus arenas rojizas y los elementos que pueden observarse, es imposible no rememorar aquellos tiempos gloriosos de la Invicta Roma en Ponferrada. Este paseo de Las Médulas se encuentra ubicado a escasos treinta minutos desde Ponferrada, utilizando la carretera 536. 

La mina fue utilizada principalmente, durante el siglo I a.C., y no solo fue una obra maestra de la ingeniería romana, sino que a su vez, constituyó un verdadero problema ecológico para esta zona, en los tiempos de uso de estas minas. Se cuenta que aproximadamente 60.000 personas fueron ubicadas aquí para trabajar en las extracciones del más precioso y apreciado de todos los metales, el oro. En la actualidad, lo espacios donde funcionaba esta mina, están llenos de rutas utilizadas por senderistas, tanto quienes viajan a pie, como los que practican bicicleta, donde además de observar los vestigios de esta antigua mina romana, se puede disfrutar de la naturaleza en las rutas de: las Valiñas, los Conventos, o la ruta del Lago Sumido, siendo estos pasajes los más importantes, pero no los únicos.