Recorriendo la bonita ciudad de Braga

Sabías que Braga es un destino turístico maravilloso con muchas cosas que ofrecer a sus visitantes.

Esta es la tercera ciudad más poblada del país y está Ubicada al norte de Portugal siendo la capital del distrito que lleva el mismo nombre; esta ciudad es popularmente conocida por ser un centro histórico y religioso del país.

Por supuesto, como sucede con todas las ciudades históricas de Europa posiblemente durante tu visita a este lugar, te encuentres con miles de turistas que también se sienten atraídos por conocerla. Pero por contradictorio que parezca, realmente esta no es tan ajetreada como otras ciudades europeas y no hay una aglomeración de personas excesiva.

A continuación te traemos una guía que te servirá para planificar unas buenas vacaciones en esta ciudad portuguesa, haciendo las mejores actividades y conociendo los lugares más interesantes .

Qué hacer y qué ver en Braga

1.   El palacio de Raio

Puedes comenzar tu itinerario turístico conociendo una impresionante estructura arquitectónica con muchos años de antigüedad: el Palacio de Raio.

Conocido de forma no oficial como “casa mexicana” este es un monumento de los más visitados en la ciudad. Es un edificio elegante, llamativo y con un estilo arquitectónico barroco tardío. Posee una hermosa fachada adornada por azulejos tradicionales y por enormes ventanales con distintos detalles tallados.

2.   Recorrer el Parque Nacional Gerês Pineda

Esta es una actividad especialmente recomendada para los amantes de la naturaleza porque aquí pueden hacer paseos agradables a través de pequeños bosques de Robles. También es ideal para los amantes de la arqueología e historia porque en este lugar se han encontrado los restos de personas que alguna vez habitaron Braga en el pasado.

Aquí incluso es posible ver los restos de pueblos antiguos, ruinas de castillos y de monasterios.

3.   Visitar el Bom Jesus Do Monte

Este se trata de un santuario portugués cuyo nombre se traduce como “Buen Jesús del Monte” y se ubica en una pequeña colina homónima.

Aunque fue construido en el año 1722 hay indicios históricos de que en el año 1373 había ya una capilla de devoción religiosa en el sitio.

Además de su imponente estilo arquitectónico, una de sus características más resaltantes son las monumentales y zigzagueantes escaleras barrocas que posee, las cuales fueron construidas con el objetivo de simbolizar el ascenso al cielo.

Desde la cima del santuario podrás obtener una pacífica vista de la ciudad, de los bosques y del parque circundante. Si eres de los que prefiere una subida rápida sin esfuerzo, puedes acceder a este usando el teleférico accionado por agua con más antigüedad del mundo.

4.   Visitar los museos y catedrales

En Braga hay una gran cantidad de museos y catedrales, en los cuales se realizan diversas exposiciones de elementos artísticos e históricos. Por ejemplo, algunos de los que vale la pena visitar son el Museo Biscainhos, el Museo Nougueira da Silva y el Museo Pío XII, porque alberguen las mejores colecciones de artículos elaborados en cerámica, porcelana, piedra y muchos elementos provenientes de diferentes excavaciones arqueológicas. Sin olvidar que son la casa de diferentes obras de arte, pintadas y talladas por artistas de origen portugués y otros de talla internacional.

5.   Explorar los cimientos de una antigua villa romana

En la ciudad se encuentra el Monasterio de Dumio, una sede católica que fue creada en los tiempos en que el pueblo visigodo se asentaba en la península ibérica (periodo cristiano primitivo). Su importancia radica en que fue el primer centro de difusión cristiana del norte de Portugal.

Inicialmente en este sitio se encontraba una villa romana, hogar de una antigua tribu germánica. Durante el siglo XX se hicieron algunas excavaciones en las que se encontraron evidencias arqueológicas de que esta villa romana realmente estuvo asentada en este lugar. Fueron recuperados elementos de cerámica, monedas usadas durante la Edad Media, mosaicos que datan de la época romana, restos de sarcófagos, arcos antiguos  y algunos elementos de cristal.

6.   Subir a la Torre di Menage

¿Por qué no subir a una plataforma de observación para admirar Braga desde la altura en un escenario medieval?

A 30 metros de altura la vista de la ciudad es simplemente impresionante, por eso subir a la Torre di Menage es fundamental durante tu visita a Braga.

Esta torre fue construida en el siglo XI, como una estructura de uso militar. Actualmente es la estructura central de un castillo medieval, está ubicada en la Plaza de la República y es una de las principales atracciones turísticas del lugar. En la cima tiene una plataforma de observación desde la cual hay una espectacular vista de las calles históricas y de los sitios más representativos de la ciudad. 

Se recomienda visitar Braga durante las épocas cálidas,ya que durante este tiempo los jardines y exuberantes bosques crean un espectáculo paisajístico digno de admirar.